La sequía y la caída de los niveles de agua subterránea han provocado la aparición de cientos de sumideros, o agujeros gigantes, en zonas agrícolas de Turquía.
Los agujeros están esparcidos entre campos de maíz, trigo, remolacha y caña de azúcar en Karapinar, provincia de Konya.
Los agricultores ven este fenómeno como un impacto alarmante del cambio climático.
Los investigadores geológicos de Konya descubrieron que el número de sumideros se ha acercado a 700 en los últimos años.
La sequía y la caída de los niveles de agua subterránea han obligado a los agricultores locales a cavar muchos pozos, debilitando aún más la estabilidad de la estructura del suelo.