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Las amenazas cibernéticas en 2026 serán aún más aterradoras a medida que la inteligencia artificial (IA) se transforme en una máquina de piratería autónoma capaz de falsificar identidades y descifrar cifrados. Foto: Sindonews/ChatGPT
Este cambio de paradigma es una dura advertencia para los sectores público y privado que todavía dependen de la defensa convencional.
Así lo anunció el presidente del Instituto de Investigación en Seguridad Cibernética CISSReC, Pratama Persadha. Según él, el campo de batalla cibernético en 2026 estará dominado por las máquinas.
“La IA ha pasado de ser una mera herramienta de apoyo a ser el 'cerebro' de los ataques modernos”, afirmó.
Mimetismo del terrorismo digital y automatización de ataques
El análisis del CISSReC muestra que para 2026, la IA automatizará el proceso de inteligencia y desarrollará cadenas de explotación. Lo más preocupante es la capacidad de la IA para realizar ingeniería social que es casi indistinguible de la comunicación humana real.
“La IA es capaz de generar phishing convincente a escala y hacerse pasar por ejecutivos de la empresa con voz y vídeo casi perfectos”, dijo Pratama.
Este fenómeno está respaldado por un informe de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) que encuentra que los grupos criminales ahora están utilizando activamente la IA para generar voces deepfake para llevar a cabo estafas de extorsión.
La Agencia Estadounidense de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructuras (CISA) incluso ha clasificado la ingeniería social basada en IA como uno de los mayores riesgos del futuro.
La implicación es clara: las organizaciones que todavía se aferran a los métodos de detección tradicionales sin duda se quedarán en el camino y rápidamente quedarán paralizadas. Sólo la defensa impulsada por IA puede seguir el ritmo de los ataques basados en IA.