A diferencia del iPhone, el proceso de migración a Android todavía depende de muchos factores, desde la marca del dispositivo hasta la compatibilidad de la aplicación.
Al cambiar de teléfono móvil dentro de una marca, p. B. otro modelo de Samsung o Pixel, el proceso es relativamente más sencillo. Sin embargo, los usuarios todavía tienen que lidiar con limitaciones, especialmente el estado de inicio de sesión de la aplicación, que a menudo no se transfiere.
De hecho, Google ha introducido la función “Restaurar credenciales” para que los usuarios puedan seguir accediendo a la aplicación incluso después de cambiar de dispositivo. Sin embargo, esta característica sigue siendo opcional para los desarrolladores de aplicaciones, por lo que su implementación aún no está generalizada.
También suelen surgir problemas con las aplicaciones de juegos. Si los desarrolladores no proporcionan sincronización de datos basada en cuentas o en la nube, existe el riesgo de perder el progreso del juego. Sin duda, esto es decepcionante para los usuarios que han pasado mucho tiempo jugando.
Además, una serie de configuraciones importantes a menudo no se reactivan, como la copia de seguridad de Google Photos, el historial de ubicación de Google Maps y la sincronización de datos de salud. Si la reactivación no se realiza manualmente, es posible que los datos no se guarden correctamente.
Al cambiar de marca de Android, los riesgos son mayores
Al cambiar entre marcas de Android, las dificultades se vuelven cada vez más notorias. Muchas configuraciones básicas no se transfieren perfectamente, desde el diseño de la pantalla de inicio hasta las redes Wi-Fi guardadas, las configuraciones de sonido y los paneles de acceso directo.
Además, los permisos de las aplicaciones a menudo se restablecen, por lo que algunas funciones no funcionan normalmente, como por ejemplo si la cámara no está activa durante las videollamadas. El usuario sólo se da cuenta de ello cuando surgen problemas.
La gestión de archivos también es un desafío. Algunas herramientas de migración mueven todas las fotos y vídeos a una carpeta sin conservar la estructura anterior. Por lo tanto, los usuarios deben reorganizar los archivos manualmente.